La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa) anunció medidas de fuerza escalonadas desde el jueves, en medio de un conflicto salarial con la empresa estatal EANA y tras la expiración de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo.
La medida afectará despegues y planes de vuelo en distintos aeropuertos de Argentina, provocando retrasos, reprogramaciones y posibles cancelaciones, aunque no detendrá completamente la actividad aerocomercial. Los controladores limitarán las autorizaciones según franjas horarias y tipo de operación, mientras quedan exceptuadas las aeronaves sanitarias, humanitarias, de emergencias, de Estado y operaciones de búsqueda y rescate. Además, se suspenderán tareas administrativas no críticas durante los períodos de paro.
El cronograma previsto por Atepsa indica que el jueves 26 la restricción abarcará toda la aviación de 15 a 18, el viernes 27 también a toda la aviación de 19 a 22, el sábado 28 afectará vuelos privados y no comerciales de 13 a 16, el domingo 1 impactará vuelos comerciales de cabotaje de 9 a 12 y el lunes 2 nuevamente a toda la aviación de 5 a 8. Durante esas franjas, los controladores no otorgarán permisos de despegue ni tramitarán planes de vuelo.
El conflicto se mantiene desde el año pasado e incluye reclamos salariales y denuncias por presuntos incumplimientos del convenio colectivo de trabajo. En agosto se había acordado un aumento del 15% en cuatro tramos que detuvo temporalmente las protestas, pero hacia fines de 2025 las medidas se reanudaron, lo que derivó en la intervención oficial.
La Empresa Argentina de Navegación Aérea recordó que la navegación aérea está catalogada como servicio esencial por ley. Por eso, los sindicatos deben avisar las medidas con al menos cinco días de anticipación y no pueden afectar más del 45% de la operación total. Además, al tratarse de una empresa pública, las negociaciones salariales dependen del marco fijado por la Oficina Nacional de Empleo Público.
El paro de controladores se suma a un panorama ya complicado para los pasajeros: días atrás, el paro general convocado por la CGT —con participación de pilotos, tripulantes de cabina, personal de tierra y jerárquicos del sector aeronáutico— obligó a aerolíneas a cancelar y reprogramar vuelos, afectando a más de 65.000 personas. Por eso, se recomienda a quienes tengan vuelos programados consultar con anticipación el estado de su itinerario y estar atentos a posibles modificaciones.
ph ambito

