Estancia Las Carreras invita a vivir una experiencia única en Tafí del Valle

Estancia Las Carreras invita a vivir una experiencia única en Tafí del Valle

En el marco de una nueva edición de la Fiesta Nacional del Queso, Estancia Las Carreras vuelve a convertirse en uno de los lugares que mejor representan la identidad productiva, histórica y turística de Tafí del Valle. Entre montañas, tradiciones centenarias y aromas a leche recién ordeñada, la experiencia combina historia, gastronomía y descanso en un entorno que invita a desconectarse del ritmo cotidiano y reconectarse con la naturaleza.

Consultado al respecto, el responsable de la estancia, el microbiólogo y técnico químico especializado en microbiología Emanuel López Lauria, explicó que Estancia Las Carreras se encuentra ubicada a 13 kilómetros de la villa de Tafí del Valle, sobre la ruta 325, y que en sus orígenes formó parte de los siete puestos pertenecientes a los jesuitas durante su presencia en el valle. Con el paso del tiempo, señaló, el lugar adquirió la importancia de estancia y logró mantener de manera ininterrumpida su actividad agropecuaria por más de 240 años, conservando hasta la actualidad el ordeño y la elaboración de quesos como parte central de su identidad productiva, lo que —según destacó— la distingue dentro de la región.

Al describir la dinámica diaria, explicó que la estancia funciona como un sistema integral donde distintas actividades conviven de manera simultánea: “Tenemos un movimiento aproximado de entre 30 y 40 personas por día trabajando en distintos sectores: el tambo, la quesería, la crianza, la papa semilla y también el hotel. La actividad es muy abarcativa porque hay que sostener varios frentes para mantener la estructura y el funcionamiento que tiene hoy la estancia”, señaló.

Luego detalló el proceso productivo que comienza cada madrugada con el ordeñe y continúa hasta la maduración final del queso: “Estamos produciendo entre 2.300 y 2.500 litros de leche por día, lo que representa aproximadamente entre 220 y 230 quesos diarios. La leche pasa a una cuba de frío y viaja por un lactoducto subterráneo hasta la fábrica, donde inicia el proceso de elaboración: cuajada, amasado, moldeado, prensa, salmuera y finalmente la cámara de estacionamiento”, explicó.

Con respecto a las variedades elaboradas, López Lauria destacó la diversidad que caracteriza a la producción local y explicó que el queso clásico de la estancia es de pasta semidura, con un período de estacionamiento de entre 45 y 60 días. Además, señaló que también producen queso criollo, que se comercializa fresco entre las 48 y 72 horas; un queso sardo con una maduración de entre 60 y 80 días; el parrillero, similar a la provoleta; un queso reserva con más de 190 días de estacionamiento y, desde hace algunos años, retomaron la elaboración del quesillo, un producto tradicional histórico del establecimiento.

El responsable explicó además por qué el queso tafinisto posee características únicas vinculadas al entorno natural: “Estamos a más de 2.200 metros de altura; el aire, el agua y todo el ambiente influyen en la leche. Trabajamos con vacas Jersey, que tienen mayor contenido de calcio, más carotenos y una relación grasa-proteína superior a otras razas. Esa combinación genera un queso con identidad propia”, sostuvo.

Siguiendo esta línea, se refirió al manejo del ganado y describió el ciclo productivo desde el nacimiento, señalando que la ternera se separa de la madre entre las 8 y 12 horas de nacida para pasar al sector de crianza, donde inicialmente se alimenta únicamente con leche y luego incorpora balanceado. Indicó además que, entre los 14 y 17 meses, comienza el servicio reproductivo y, a partir de ese momento, el animal entra en producción, pudiendo mantenerse como vaca productora durante un período estimado de entre seis y ocho años.

La estancia no solo produce alimentos, sino que también recibe visitantes durante todo el año. Al hablar del turismo rural, López Lauria destacó la ubicación privilegiada del hotel: “Estamos en un lugar muy puntual, con una vista de 360 grados rodeados por el Cerro Pelado, el cerro Muñoz y, al frente, el Ñuñorco Grande y el Ñuñorco Chico. Es un valle geográficamente muy atractivo y eso hace que mucha gente venga a desconectarse completamente”, afirmó.

Sobre la propuesta de alojamiento, explicó que está diseñada para distintos perfiles de visitantes, con habitaciones dobles, triples, cuádruples y opciones individuales, recibiendo principalmente familias durante el verano y también empresas que realizan encuentros laborales en un entorno diferente a lo largo del año. Además, destacó que la actividad turística se mantiene durante todas las estaciones, con una fuerte afluencia en verano y Semana Santa, aunque también llegan visitantes en invierno y en meses más tranquilos como mayo o septiembre, atraídos por la calma y el paisaje del valle.

En ese contexto, compartió una experiencia frecuente entre quienes llegan por primera vez: “Recuerdo tres matrimonios de alrededor de 60 años que llegaron juntos. Uno de esos matrimonios, que suele venir siempre, fue el que invitó y llevó a los otros dos a conocer el lugar. Lo primero que hicieron fue dejar las valijas, apagar todo y desconectarse. Salían a caminar, hacían cabalgatas, andaban en bicicleta y siempre destacan dos cosas: el descanso profundo y la relajación. Muchos dicen que acá duermen como en ningún otro lugar”, contó.

En relación con la propuesta gastronómica, señaló que ocupa un lugar central dentro de la experiencia y que se basa en productos locales y elaboraciones propias, utilizando verduras de productores de la zona y carnes seleccionadas, incluida la de llama criada en la estancia. Indicó además que la mayoría de las preparaciones son caseras, como pastas y panes, y destacó entre las opciones más elegidas tanto platos tradicionales como postres regionales, entre ellos ambrosía, flanes y distintas combinaciones dulces que reflejan la identidad culinaria del lugar.

La experiencia gastronómica incluso dio lugar a situaciones inesperadas: “Hace poco vino un grupo de productores de cerveza artesanal de San Juan y Mendoza que quiso probar maridajes con nuestros quesos. Probamos combinaciones con cerveza IPA de notas frutales y el resultado fue muy interesante; demuestra la versatilidad que tiene el queso dentro de la cocina”, recordó.

Además, indicó que el chef del establecimiento acompaña a los huéspedes interesados en la cocina, enseñándoles de manera personalizada distintas preparaciones —como la elaboración de tapas de empanadas o sus rellenos— cuando desean aprender, generando así una experiencia gastronómica participativa y recreativa que cuenta con gran aceptación, especialmente entre grupos empresariales.

Finalmente, confirmó la participación de la estancia en la actual edición de la Fiesta Nacional del Queso, destacando la importancia de acompañar el encuentro y compartir la producción con otros productores y el público. Además, señaló que quienes visiten Tafí del Valle podrán degustar los productos del establecimiento y vivir una experiencia que invita a desconectarse del ritmo cotidiano y reconectarse con la naturaleza, resaltando el valor cultural y productivo que la estancia mantiene desde hace más de dos siglos.

Como cierre, señaló que quienes deseen vivir la experiencia pueden realizar reservas y consultas a través de la página web oficial de la estancia  https://estancialascarreras.com/portal/es-es/2464/Home