Aunque continúa fortaleciendo sus tenencias en moneda extranjera, la autoridad monetaria redujo el volumen diario de adquisiciones durante junio. Analistas atribuyen el fenómeno al incremento de la demanda de dólares por parte del sector privado.
La dinámica del mercado cambiario mostró un cambio de tendencia durante las últimas semanas, obligando al Banco Central a intervenir con menor intensidad en la compra de divisas. A pesar de que el dólar mayorista registró una suba durante junio y las liquidaciones del sector agroexportador se mantuvieron en niveles favorables, la creciente participación de compradores privados limitó la capacidad del organismo para seguir acumulando reservas al mismo ritmo que en meses anteriores.
Los datos reflejan una marcada desaceleración en las adquisiciones diarias de dólares. Mientras que durante mayo el promedio de compras rondó los 137 millones de dólares por jornada, en junio esa cifra descendió a unos 81 millones. Incluso, una de las ruedas recientes registró la menor intervención compradora del año, con apenas 34 millones de dólares incorporados.
Especialistas del mercado sostienen que el actual nivel del tipo de cambio comenzó a generar una mayor demanda genuina de divisas, lo que reduce el margen del Banco Central para seguir absorbiendo dólares sin alterar las condiciones cambiarias. Según distintas consultoras financieras, mantener el ritmo previo de compras requeriría modificaciones que podrían generar incertidumbre y alterar las estrategias de inversión en moneda local.
Pese a la desaceleración observada este mes, la entidad monetaria acumula compras por más de 10.800 millones de dólares en lo que va de 2026, una cifra que le permitió alcanzar compromisos vinculados con la acumulación de reservas. Los mejores resultados se registraron en abril y mayo, cuando las adquisiciones superaron los 2.700 y 2.600 millones de dólares, respectivamente.
Sin embargo, el fortalecimiento de las reservas no avanza al mismo ritmo debido a los compromisos financieros que afronta el Gobierno nacional. Durante el año, las reservas brutas aumentaron en poco más de 6.400 millones de dólares y se ubicaron por encima de los 47.500 millones, aunque el desafío sigue siendo alcanzar los objetivos de acumulación establecidos en el acuerdo vigente con el Fondo Monetario Internacional.

