El Gobierno rechazó el pedido de la OMS y defendió su salida del organismo tras el brote de hantavirus

El Gobierno rechazó el pedido de la OMS y defendió su salida del organismo tras el brote de hantavirus

El Ministerio de Salud respondió con dureza al planteo de la Organización Mundial de la Salud para que la Argentina reconsidere su alejamiento del organismo internacional. Desde la cartera nacional aseguraron que no cederán “soberanía sanitaria”.

La tensión entre el Gobierno argentino y la Organización Mundial de la Salud volvió a escalar luego de que autoridades del organismo internacional solicitaran que el país revea su decisión de abandonar la entidad, en medio de la preocupación generada por un brote de hantavirus.

A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Salud de la Nación sostuvo que la Argentina cuenta con “capacidad sanitaria, técnica y decisión política” para enfrentar situaciones epidemiológicas sin necesidad de depender de la OMS. En ese marco, la cartera conducida por el ministro Mario Lugones remarcó que el país continuará manteniendo cooperación internacional y vínculos técnicos con otros organismos regionales, aunque sin resignar autonomía en la toma de decisiones.

Desde el Ejecutivo también afirmaron que el sistema sanitario nacional mantiene activo el monitoreo preventivo y el intercambio de información epidemiológica con otros países. Además, indicaron que trabajan junto a las distintas jurisdicciones para reconstruir la trazabilidad de los primeros contagios vinculados al hantavirus.

Según precisaron las autoridades sanitarias, hasta el momento no fueron detectados casos asociados dentro del territorio nacional, situación que —según remarcaron— demuestra que es posible sostener cooperación técnica sin subordinación política.

En el tramo más crítico del comunicado, el Gobierno acusó a la OMS de “anteponer la política a la evidencia” y de utilizar un evento sanitario excepcional para cuestionar una decisión soberana tomada por la Argentina. Además, cuestionó el rol de los organismos internacionales durante crisis sanitarias anteriores y sostuvo que esas instituciones “deberían explicar sus errores” antes de intentar condicionar a otros países.

La postura oficial reafirma la decisión del Gobierno nacional de sostener una política sanitaria independiente, en línea con el enfoque de autonomía impulsado por la administración de Javier Milei.