El desempleo creció a fines de 2025 y alcanzó el 7,5% en Argentina

El desempleo creció a fines de 2025 y alcanzó el 7,5% en Argentina

Según el INDEC, la desocupación aumentó en el último trimestre del año pasado y afectó a casi 1,7 millones de personas, con un impacto más fuerte en los jóvenes.

El mercado laboral argentino cerró 2025 con un deterioro en sus principales indicadores, reflejado en un aumento de la desocupación en los principales centros urbanos del país. La tasa se ubicó en 7,5%, lo que implicó una suba respecto del trimestre anterior y también en la comparación interanual.

De acuerdo con el informe difundido por el INDEC, el incremento fue de 0,9 puntos porcentuales frente al tercer trimestre de 2025, cuando el desempleo había sido de 6,6%. En tanto, si se compara con el mismo período de 2024, el alza fue de 1,1 puntos, ya que en ese entonces la tasa se ubicaba en 6,4%.

El relevamiento abarcó 31 aglomerados urbanos y estimó que alrededor de 1,7 millones de personas se encontraban sin trabajo durante ese período. Este aumento se dio en un contexto donde la actividad y el empleo se mantuvieron prácticamente estables, lo que evidencia una mayor cantidad de personas que se incorporaron a la búsqueda laboral sin lograr insertarse.

En ese sentido, la tasa de actividad se ubicó en 48,6%, mientras que la tasa de empleo alcanzó el 45%, sin variaciones significativas en relación con el trimestre previo. La población económicamente activa llegó a 14,6 millones de personas en las áreas relevadas.

El informe también advirtió una mayor presión sobre el mercado de trabajo, que alcanzó el 30% al incluir desocupados, subocupados y ocupados que buscan empleo adicional. En esta línea, el 16,5% de los trabajadores ocupados declaró estar en la búsqueda de otro puesto, lo que refleja dificultades para mejorar sus ingresos.

En cuanto a la calidad del empleo, el nivel de informalidad se mantuvo elevado. Entre los asalariados, el 36,3% no contaba con descuentos jubilatorios, lo que evidencia condiciones laborales precarias. En total, el 71,5% de los ocupados eran trabajadores en relación de dependencia, mientras que el 28,5% se desempeñaba de manera independiente.

Asimismo, el 11,3% de los trabajadores estaba subocupado —es decir, trabajaba menos horas de las deseadas— y el 29,2% se encontraba sobreocupado, lo que da cuenta de una estructura laboral con fuertes desequilibrios.

Uno de los datos más preocupantes fue el impacto del desempleo en los jóvenes. Entre las personas de 14 a 29 años, las tasas duplicaron el promedio general: alcanzaron el 16,8% en mujeres y el 16,2% en varones, con subas significativas en el último año. En contraste, entre los adultos de 30 a 64 años, la desocupación se mantuvo en niveles más bajos y estables.

A nivel regional, el Gran Buenos Aires presentó la tasa más alta, con 8,6%, seguido por la región pampeana (7,7%) y el Noreste (5,6%). En tanto, los menores niveles se registraron en el Noroeste (4,2%), Cuyo (4,9%) y la Patagonia (4,8%).

Por tamaño de los centros urbanos, el desempleo fue más elevado en las ciudades de mayor población: llegó al 8% en aglomerados con más de 500.000 habitantes, mientras que en los de menor tamaño se ubicó en 4,7%.