El Gobierno provincial profundiza las medidas para evitar incendios durante la zafra y avanza con un plan de asistencia destinado a productores de menor escala, con el objetivo de reducir el impacto ambiental y promover una producción más sustentable.
Como parte de la estrategia para proteger el ambiente y fortalecer la actividad sucroalcoholera, distintas áreas del Estado provincial trabajan de manera coordinada durante la presente zafra para prevenir incendios en los cañaverales. En paralelo, se impulsa un esquema de acompañamiento dirigido a los productores que aún realizan cosechas semimecanizadas, favoreciendo su incorporación gradual a sistemas mecanizados.
Las acciones son desarrolladas de forma conjunta por la Secretaría de Producción, Defensa Civil y la Subsecretaría de Medio Ambiente. Según explicó el secretario de Producción, Eduardo Castro, el trabajo preventivo permitió que, hasta el momento, no se registraran incendios de grandes dimensiones ni accidentes relacionados con la quema de cañaverales, una situación que consideró prioritaria para el Gobierno provincial.
El funcionario remarcó que la Provincia mantiene una postura firme en contra de la quema de caña, aunque reconoció la necesidad de brindar soluciones a los pequeños productores que todavía enfrentan dificultades para incorporar maquinaria en sus explotaciones. En ese sentido, indicó que las intensas lluvias registradas durante el año complicaron aún más el panorama para este sector, por lo que se busca ofrecer asesoramiento y herramientas que faciliten la continuidad de la producción.
Asimismo, Castro señaló que el objetivo es que, antes de 2030, todos los pequeños productores puedan abandonar definitivamente la cosecha semimecanizada y adoptar sistemas totalmente mecanizados, un cambio que contribuirá tanto a mejorar la competitividad de la actividad como a disminuir el impacto ambiental.
Respecto de los beneficiarios, precisó que el programa está destinado a productores que poseen menos de 50 hectáreas. Actualmente existen 10.630 productores registrados en esa categoría. Mientras algunos ya lograron mecanizar parte de sus cultivos, otros continúan dependiendo de métodos tradicionales debido a las características del terreno o a limitaciones económicas, motivo por el cual serán alcanzados por las medidas de acompañamiento.
En esa línea, el secretario ratificó que el Gobierno provincial no avanzará con protocolos que permitan la quema de cañaverales y recordó que la legislación vigente mantiene esa práctica prohibida. No obstante, aseguró que la asistencia oficial buscará facilitar que los productores puedan levantar sus cosechas sin recurrir a esa modalidad.
Por otra parte, Castro destacó que los ingenios también participan del proceso de transición. Explicó que, si bien existe una resistencia a recibir caña quemada, las empresas comprenden las dificultades que atraviesan algunos productores y colaboran mientras se avanza hacia la eliminación definitiva de esta práctica.
Finalmente, el funcionario recordó que ante cualquier foco de incendio la comunidad debe comunicarse de inmediato con Defensa Civil, a través del 103, para permitir una rápida intervención. Además, señaló que estas políticas responden a los lineamientos establecidos por el gobernador Osvaldo Jaldo, quien priorizó el cuidado del ambiente, la prevención de accidentes y el acompañamiento permanente a los pequeños productores de la provincia.

