El primer ministro británico confirmó que dejará el cargo y permanecerá en funciones hasta que el Partido Laborista elija a un nuevo líder. La transición de gobierno está prevista para septiembre.
El Reino Unido inició una nueva etapa política tras el anuncio de Keir Starmer de abandonar la conducción del Gobierno y del Partido Laborista. El dirigente informó que seguirá desempeñándose como primer ministro de manera provisional hasta que se complete el proceso para designar a su sucesor.
Durante un mensaje pronunciado frente a la residencia oficial de Downing Street, Starmer aseguró que trabajará para garantizar una transición ordenada y expresó su respaldo a quien resulte elegido para encabezar el partido y el Ejecutivo británico.
La decisión llega en un contexto de cambios internos dentro del laborismo, donde comenzaron a posicionarse distintos dirigentes para disputar el liderazgo. Entre ellos, Andy Burnham aparece como uno de los nombres con mayores posibilidades de sucederlo.
En su despedida, el mandatario agradeció el apoyo recibido durante su gestión y destacó el acompañamiento de su familia. También señaló que buscará dedicar más tiempo a su vida personal tras dejar la primera línea de la política.
El anuncio se produjo en la víspera del décimo aniversario del referéndum que definió la salida del Reino Unido de la Unión Europea, un hecho que continúa influyendo en la agenda política y económica del país.
Con la renuncia de Starmer, el Partido Laborista abre el proceso para elegir a su nuevo líder y definir el rumbo que seguirá el Gobierno británico en los próximos años.
PH: AFP

