Sanguchería Pepe celebró el cierre de la Semana de las Sangucherías en Tucumán

Sanguchería Pepe celebró el cierre de la Semana de las Sangucherías en Tucumán

En el marco de la Semana del Sándwich de milanesa, la sanguchería Pepe volvió a convertirse en punto de encuentro para clientes, amigos y familias que se acercaron a disfrutar del tradicional sándwich de milanesa. Con el local lleno y un ambiente festivo, el emprendimiento familiar reafirmó su lugar dentro de la gastronomía tucumana.

El cierre de la Semana de las Sangucherías en Tucumán se vivió con gran convocatoria, con más de 150 sangucherías participando en distintos puntos de la provincia para celebrar este clásico tan querido por los tucumanos. Durante estos días también se destacó el éxito de la Noche de las Sangucherías, ambas iniciativas organizadas por Diego “Mocho” Viruel, que convocaron a vecinos y visitantes. En la sanguchería Pepe, la jornada se vivió con juegos, sorteos y un gran ambiente festivo que puso el broche de oro a una semana dedicada al sánguche de milanesa, uno de los íconos más representativos de la identidad tucumana.

La historia de la sanguchería Pepe comenzó en 2012, cuando la familia Boucou decidió iniciar su propio camino gastronómico tras el cierre del histórico negocio “Chacho”. Allí había trabajado durante años Juan José Bocou, conocido como “Pepe”, un sanguchero de profesión, que formó su experiencia preparando uno de los platos más emblemáticos de la provincia.

Fue entonces cuando su hijo, Jorge Nicolás Boucou, impulsó la idea de apostar por un emprendimiento propio. “No sabíamos qué hacer y le dije: ‘Bueno, papá, vamos para adelante y pongamos nuestro negocio. Es nuestro momento’. Y ahí empezó todo”, recordó el actual dueño del local sobre el inicio del proyecto familiar.

Con el paso de los años, el emprendimiento fue creciendo a base de esfuerzo y constancia. Hoy la sanguchería cuenta con dos sucursales —ubicadas en avenida Conquija 2063 y avenida Presidente Perón 160— y un equipo de trabajo que supera las veinte personas entre ambos locales. “Siempre la fuimos luchando. Nos tocó la pandemia, los malos climas y muchas situaciones difíciles, pero la seguimos remando”, contó Jorge, quien destacó el apoyo constante del público.

La tradición familiar también está presente en cada sándwich. Juan José fue quien transmitió el oficio a sus hijos y hoy observa con orgullo cómo continúan el legado. “Es un orgullo que los hijos lo hayan aprendido y sigan adelante”, expresó. Aunque sobre el secreto de la receta prefirió mantener el misterio y bromeó: “No me acuerdo el secreto”.

Durante la jornada, el local se llenó de clientes que se acercaron a compartir la noche junto a familiares y amigos. Entre ellos estuvo Anita, que disfrutaba del clásico sándwich de milanesa acompañada por su familia. “Lo pedí con mayonesa, sabora, verdura y criollita”, contó. Para ella, el acompañamiento ideal es claro: “Con Mirinda. Siempre”, dijo entre risas.

Otro de los comensales fue Raúl Lazarte, que llegó al lugar junto a su esposa, su nieto y otros familiares para disfrutar del encuentro. “Muy bien, muy lindo. Y el sándwich, todo de lo mejor”, expresó sobre el ambiente de la noche. En su caso, la elección fue simple: “Completo”. Y no dudó en recomendar la experiencia: “Recomendable. Todo Tucumán recomendable también. Todo lo mejor de lo mejor”.

Con el local lleno y un clima de celebración, la sanguchería Pepe volvió a confirmar por qué el sándwich de milanesa sigue siendo uno de los sabores más representativos de Tucumán y un punto de encuentro para compartir entre amigos y en familia.

PH: Facebook Don Pepe