Tras seis días de actividades en distintas ciudades españolas, el pontífice cerró su viaje pastoral y emprendió el regreso a Roma en un avión facilitado por el rey Felipe VI debido a un inconveniente técnico en la aeronave prevista para el traslado.
La última jornada del papa León XIV en España tuvo lugar en las Islas Canarias, donde visitó el centro de migrantes Las Raíces y reiteró su mensaje de solidaridad hacia las personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
Cuando se preparaba para regresar a Italia, el avión de Iberia asignado para el vuelo sufrió una falla técnica que obligó a suspender la partida. Ante esa situación, el rey Felipe VI puso a disposición del pontífice un avión Falcon para completar el viaje hacia Roma.
Durante su visita al centro de acogida, León XIV destacó la importancia de acompañar a quienes buscan una vida mejor. “Todos somos migrantes, todos somos peregrinos en camino a la patria celestial. Ayudémonos a hacer de esta travesía un lugar más humano”, expresó.
Antes de partir, el Papa encabezó una misa multitudinaria en Santa Cruz de Tenerife, que reunió a unas 40.000 personas. En su mensaje final agradeció la recepción recibida durante su estadía y llamó a fortalecer la paz, la reconciliación y la unidad.
La gira incluyó actividades en Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife. Entre los actos más destacados figuraron una celebración masiva en la Plaza de Cibeles, la conmemoración del centenario de la muerte de Antoni Gaudí en la Sagrada Familia y homenajes a migrantes fallecidos en el mar.
Según los organizadores, el pontífice recorrió cerca de 2.500 kilómetros, participó en 21 actividades y convocó a más de 2,5 millones de personas durante su visita a España.
PH: Hola News

