La histórica referente de Madres de Plaza de Mayo falleció a los 95 años. La desaparición de su hijo Alejandro, ocurrida el 17 de junio de 1975, marcó el inicio de una búsqueda que la convirtió en una de las voces más reconocidas en defensa de la memoria, la verdad y la justicia.
Su muerte generó una profunda repercusión en organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos de todo el país. Durante más de cinco décadas, Taty Almeida fue una de las figuras más activas y respetadas en el reclamo por el esclarecimiento de los crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado.
Nacida el 28 de junio de 1930 en una familia de tradición militar, llevó una vida alejada de la militancia política hasta la desaparición de su hijo Alejandro, de 20 años. A partir de ese momento inició una búsqueda incansable que la acercó a Madres de Plaza de Mayo, espacio desde el cual transformó el dolor personal en una lucha colectiva.
Con el paso de los años se convirtió en una de las principales referentes de la Línea Fundadora de Madres de Plaza de Mayo. Su presencia fue habitual en marchas, actos y actividades vinculadas a los derechos humanos, donde sostuvo un mensaje permanente de memoria y justicia.
Almeida también insistió en recordar que la represión ilegal en Argentina comenzó antes del golpe militar del 24 de marzo de 1976, ya que la desaparición de su hijo ocurrió meses antes de la instauración de la dictadura.
En abril de 2025 recibió el título Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires en reconocimiento a su trayectoria y compromiso con la democracia. Durante aquella ceremonia recordó a Alejandro como un militante político y destacó la importancia de que las nuevas generaciones continúen defendiendo los derechos humanos.
Con su fallecimiento, Argentina despide a una de las figuras más representativas del movimiento de derechos humanos, cuyo legado quedará ligado a la búsqueda de verdad y justicia para las víctimas del terrorismo de Estado.
PH: @p_justicialista

