El líder supremo de Irán expresó sus reparos sobre el memorando de entendimiento firmado con Washington para poner fin al conflicto regional, aunque aseguró que autorizó su concreción por recomendación de las máximas autoridades políticas y de seguridad de su país.
Las repercusiones del reciente acuerdo entre Irán y Estados Unidos continúan generando debate dentro de la República Islámica. Esta vez fue el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, quien se pronunció públicamente sobre el entendimiento alcanzado con Washington y dejó en evidencia sus diferencias respecto de algunos aspectos del pacto.
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, Jamenei sostuvo que el presidente estadounidense Donald Trump impulsó la firma del memorando con una marcada necesidad de alcanzar un resultado diplomático. Según manifestó, la negociación fue posible tras intensas gestiones realizadas por distintos actores políticos involucrados en el proceso.
La máxima autoridad política y religiosa iraní explicó que inicialmente no compartía la decisión de avanzar con el acuerdo. Sin embargo, señaló que terminó respaldándolo luego de escuchar los argumentos presentados por el presidente Masud Pezeshkian y los integrantes del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, quienes defendieron la iniciativa como una herramienta para proteger los intereses estratégicos de Irán.
Jamenei, que asumió el liderazgo supremo en marzo tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, también adelantó que la próxima etapa de las conversaciones incluirá encuentros presenciales entre representantes iraníes y estadounidenses. No obstante, aclaró que la participación en esas negociaciones no implica aceptar las posiciones defendidas por Washington.
El memorando firmado recientemente establece el cese inmediato de las operaciones militares en distintos escenarios del conflicto regional y contempla medidas destinadas a reducir las tensiones en Medio Oriente. Entre otros puntos, prevé la reapertura del estrecho de Ormuz y el compromiso iraní de no desarrollar armamento nuclear.
A cambio, Estados Unidos acordó avanzar en el levantamiento de restricciones vinculadas a la comercialización y transporte de petróleo iraní, uno de los reclamos históricos de Teherán en materia económica.
Con el acuerdo ya en marcha, ambas partes disponen ahora de un plazo de 60 días para negociar un entendimiento definitivo sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento integral de sanciones, un proceso que podría comenzar formalmente durante los próximos días.

