El presidente de la Cámara de Diputados protagonizó un momento de nerviosismo cuando el oficialismo intentaba alcanzar el quórum para debatir el proyecto de super-RIGI y el acuerdo con acreedores externos. La reacción quedó registrada por los micrófonos del recinto.
La sesión especial convocada este miércoles en la Cámara de Diputados comenzó con un clima de máxima expectativa y un conteo ajustado de legisladores presentes. A pocos segundos de iniciar el debate, el oficialismo seguía de cerca la posibilidad de alcanzar el número mínimo necesario para habilitar el tratamiento de dos proyectos considerados estratégicos para el Gobierno.
En medio de esa tensión, el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, dejó escapar una expresión de preocupación que fue captada por los micrófonos del recinto. El legislador seguía el tablero electrónico y advertía la ausencia de un integrante de su bloque cuando mencionó al diputado libertario Adrián Ravier y lanzó una exclamación de frustración.
Finalmente, el oficialismo logró reunir los 129 diputados necesarios para abrir la sesión, lo que generó aplausos en las bancadas de La Libertad Avanza y de los espacios aliados. Minutos después, Menem anunció formalmente el inicio del debate.
Uno de los principales temas incluidos en el temario fue el denominado super-RIGI, un proyecto que propone la creación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias. La iniciativa busca otorgar beneficios fiscales, estabilidad regulatoria y garantías jurídicas a proyectos de gran escala vinculados con actividades económicas que aún tienen escaso desarrollo en el país.
Según el Gobierno nacional, la propuesta pretende generar condiciones favorables para atraer inversiones millonarias y promover nuevos sectores productivos. Además, establece que las provincias, la Ciudad de Buenos Aires y los municipios deberán adherir plenamente al régimen para acceder a sus beneficios.
La sesión también incluyó el tratamiento del acuerdo con los fondos Bainbridge Ltd. y Attestor Value Master Fund LP, que contempla el pago de aproximadamente 171 millones de dólares a acreedores que permanecían fuera de los acuerdos alcanzados por la Argentina con otros tenedores de deuda en años anteriores.
Desde el oficialismo sostienen que la aprobación de esta norma permitiría cerrar litigios heredados del default de 2001 y mejorar las condiciones del país para acceder a futuros procesos de financiamiento internacional.
(Foto: NA – Juan Vargas)

