León XIV pidió paz y solidaridad en la inauguración de la Torre de Jesucristo

León XIV pidió paz y solidaridad en la inauguración de la Torre de Jesucristo

El papa León XIV encabezó en Barcelona la inauguración de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia. Durante la ceremonia, llamó a rechazar la guerra, defender la vida y acompañar a quienes atraviesan situaciones difíciles.

La Sagrada Familia de Barcelona sumó un nuevo capítulo a su historia con la inauguración de la Torre de Jesucristo, la estructura central del templo diseñado por Antoni Gaudí. El acto fue presidido por el papa León XIV y reunió a miles de personas, entre fieles, autoridades y representantes de la Iglesia.

En su mensaje, el Pontífice hizo un llamado a la paz y a la solidaridad. “No podemos creer en Jesús y promover la guerra. No podemos creer en Jesús y matar al inocente incluso antes de que nazca. No podemos creer en Jesús y abandonar a quien sufre, a quien llora, a quien huye de la miseria”, afirmó.

La nueva torre alcanza los 172,5 metros de altura y se convirtió en la más alta de la Sagrada Familia, además de ser la torre más elevada de una iglesia católica en el mundo. La inauguración se realizó en el año en que se recuerda el centenario de la muerte de Gaudí, creador de la emblemática obra.

A la celebración asistieron los reyes de España, Felipe VI y Letizia; el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; y más de 200 cardenales y obispos. Cerca de 8.000 personas siguieron la ceremonia entre el interior y el exterior del templo.

Durante la homilía, León XIV destacó el valor espiritual de la nueva construcción. “Al admirar la Torre de Jesucristo, alzamos la mirada hacia Él, hacia Aquel que sólo nos revela la verdad de Dios y la verdad de nosotros mismos”, expresó.

También recordó la figura de Antoni Gaudí y su profunda fe religiosa. “Como arquitecto ardiente de fe, el venerable Antoni Gaudí concibió estos espacios con el deseo de narrar los misterios de la vida del Señor: de este modo nos ha propuesto una peregrinación espiritual, que conduce al encuentro con Cristo nacido, muerto y resucitado por nosotros”, señaló.

La jornada concluyó con un espectáculo de luces y proyecciones sobre la basílica, donde se homenajeó al arquitecto catalán y se exhibió una de sus frases más conocidas: “Primer l’amor, desprès la tècnica” (“Primero el amor, después la técnica”).

Antes de participar de la ceremonia, el Papa visitó la prisión de Brians 1 y compartió un encuentro con 80 internos. Allí transmitió un mensaje de esperanza: “El pasado no condena el futuro”.

Además, les recordó que “todo ser humano es digno por el mero hecho de haber sido querido, creado y amado por Dios” y los animó a no perder la esperanza frente a las dificultades.

PH: @Vatican Media