Estados Unidos abrió un canal de diálogo con Cuba en medio de sanciones, crisis energética y versiones de negociaciones reservadas

Estados Unidos abrió un canal de diálogo con Cuba en medio de sanciones, crisis energética y versiones de negociaciones reservadas

Donald Trump reconoció que su administración inició contactos con el gobierno cubano, mientras mantiene una fuerte estrategia de presión económica y política sobre la isla, atravesada por la peor crisis de su historia reciente y por rumores de acuerdos confidenciales en México.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su gobierno dio un primer paso hacia el diálogo con Cuba, al admitir que ya existieron contactos iniciales entre ambas partes. La declaración fue realizada durante un vuelo oficial el sábado por la noche, cuando el mandatario señaló que Washington comenzó a comunicarse con La Habana, aunque evitó profundizar sobre los términos de ese acercamiento.

La confirmación se produce en un escenario regional altamente sensible, marcado por una ofensiva económica impulsada por la Casa Blanca y por el debilitamiento extremo de la economía cubana. De acuerdo con versiones difundidas por medios críticos del gobierno de la isla, el intercambio inicial habría tenido lugar en México, aunque esa información no fue ratificada oficialmente ni por Estados Unidos ni por Cuba.

Mientras se abren canales incipientes de contacto, el gobierno cubano refuerza su discurso histórico de resistencia. A través de un comunicado difundido por la prensa estatal, volvió a apelar a la consigna “Patria o Muerte, Venceremos”, como respuesta a lo que considera una nueva embestida de Washington, orientada a restringir el suministro energético y profundizar el colapso económico. En ese mensaje, las autoridades aseguraron que enfrentarán esta etapa con firmeza y convicción política.

El presidente Miguel Díaz-Canel, al frente de un país golpeado por severos problemas sociales y económicos, reiteró la disposición de Cuba a entablar un diálogo con Estados Unidos, siempre que esté basado en el respeto a la soberanía, la igualdad entre los Estados y la no injerencia en asuntos internos. No obstante, el gobierno cubano mantiene una postura defensiva y este fin de semana realizó un nuevo ejercicio militar, el cuarto consecutivo, como señal de preparación ante un contexto adverso.

La tensión bilateral se intensificó días atrás, cuando Trump firmó una orden ejecutiva que habilita la aplicación de aranceles a los productos de países que abastezcan de petróleo a Cuba. En ese documento, el mandatario estadounidense sostuvo que la situación en la isla representa una amenaza excepcional para la seguridad nacional y la política exterior de su país, por lo que declaró una emergencia nacional vinculada a ese escenario.

Estas medidas se suman a la interrupción total del envío de crudo desde Venezuela, dispuesta tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero. Desde entonces, el gobierno chavista, bajo directrices de Washington, suspendió el suministro energético a Cuba, dejando a la isla sin su principal respaldo económico y al borde de una crisis energética de gran magnitud.

Trump dejó en claro que busca forzar un cambio político en Cuba similar al proceso que impulsa en la Venezuela posterior a la salida de Maduro, ahora bajo la conducción de la presidenta encargada Delcy Rodríguez. En declaraciones recientes, sostuvo que no debería producirse una crisis humanitaria y aseguró que el gobierno cubano terminará aceptando un acuerdo con Estados Unidos.

En el plano interno, Cuba atraviesa uno de los momentos más críticos desde el inicio de la Revolución. Los apagones prolongados, la falta de combustible, la escasez de bienes básicos y servicios esenciales y un éxodo migratorio sin precedentes profundizan el malestar social, apenas contenido por las restricciones migratorias impuestas por el propio gobierno estadounidense.

En paralelo, comenzaron a circular versiones sobre negociaciones confidenciales en México. El periodista cubano exiliado en España Carlos Cabrera Pérez afirmó que Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro, habría mantenido reuniones reservadas con un alto representante de la CIA. Según esas versiones, difundidas por medios del exilio y sin confirmación oficial, existiría un principio de entendimiento para avanzar hacia una transición política que incluiría una amnistía para presos políticos.

De acuerdo con esa información, más de 800 detenidos podrían ser liberados en los próximos días. En ese contexto, el portal opositor 14ymedio informó que fueron postergados sin fecha los juicios contra las disidentes Alina Bárbara y Jenny Pantoja en la ciudad de Matanzas. Bárbara había advertido recientemente sobre la gravedad de la situación que atraviesa el país.

A pesar de los contactos iniciales y de las versiones sobre acuerdos en curso, el gobierno cubano insiste en exhibir una postura de firmeza frente a Washington. En un nuevo pronunciamiento, advirtió que la presión económica y el sufrimiento de la población no lograrán quebrar la voluntad política del país ni su decisión de defender la soberanía nacional, y llamó a la comunidad internacional a rechazar lo que considera una política de agresión y castigo colectivo.

ph eltiempomx.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *