El indicador elaborado por JP Morgan cerró en 437 puntos tras una semana de fuerte descenso. La mejora en la calificación crediticia de la deuda argentina impulsó la suba de los bonos y reforzó el optimismo de los inversores.
Los mercados financieros cerraron la semana con una señal positiva para la Argentina. El riesgo país registró una nueva caída y terminó la jornada en 437 puntos básicos, consolidando una tendencia descendente que lo llevó a ubicarse en el nivel más bajo de los últimos ocho años.
La reducción del indicador estuvo impulsada principalmente por la mejora en la calificación de la deuda soberana otorgada por agencias internacionales, un factor que fortaleció la confianza de los inversores y generó una mayor demanda de títulos argentinos en los mercados internacionales.
Con este desempeño, el índice elaborado por JP Morgan acumuló una baja de 62 puntos durante la semana y alcanzó valores que no se observaban desde abril de 2018. La disminución también representa un nuevo piso para la actual gestión nacional, que venía registrando una progresiva mejora en las condiciones financieras del país.
La reacción del mercado se reflejó en la evolución de los bonos soberanos en dólares, que registraron ganancias y contribuyeron a profundizar la compresión del riesgo país. Analistas financieros señalaron que la reciente mejora de la nota crediticia, sumada a indicadores económicos favorables, generó un escenario más atractivo para los inversores.
Entre los factores destacados por los especialistas aparece la desaceleración de la inflación durante mayo, especialmente en el componente núcleo, que perforó el umbral del 2% mensual. Además, remarcaron la importancia de continuar fortaleciendo las reservas internacionales y sostener la estabilidad macroeconómica en los próximos meses.
En el mercado accionario, las empresas argentinas que cotizan en Wall Street mostraron resultados mixtos, con algunas firmas registrando avances mientras otras cerraron en terreno negativo. El comportamiento estuvo influido tanto por factores locales como por la evolución del contexto internacional.
Por otro lado, el mercado cambiario presentó movimientos moderados. El dólar oficial permaneció estable en $1450 en el Banco Nación, mientras que el dólar blue avanzó hasta los $1460. En tanto, las cotizaciones financieras operaron con variaciones mínimas durante la jornada.
La combinación de una mejora en la percepción de riesgo, la recuperación de los bonos y señales favorables en algunos indicadores económicos alimenta las expectativas del mercado sobre la evolución financiera de la Argentina durante el segundo semestre del año.

