Foto: Cristina Sille/Reuters
La Casa Rosada analiza ampliar el período de sesiones extraordinarias para que el Congreso funcione sin receso formal desde el 10 de diciembre hasta fines de febrero, con el objetivo de acelerar el tratamiento del Presupuesto 2026 y del paquete de reformas impulsado por Javier Milei.
La ampliación del cronograma legislativo se encuentra bajo análisis del Gobierno, que busca reorganizar el funcionamiento del Congreso para sostener el ritmo de negociaciones y evitar demoras en el tratamiento de sus principales iniciativas. Si bien la propuesta aún no fue confirmada oficialmente, la intención es ajustar los tiempos parlamentarios a la agenda de reformas que impulsa el Poder Ejecutivo.
En Diputados, uno de los temas centrales será el debate del Presupuesto 2026, al que el oficialismo aspira a otorgarle media sanción antes de fin de año para que el Senado pueda trabajarlo en los primeros meses de 2026. En la Cámara Alta también se proyecta una agenda activa, con el tratamiento del nuevo Código Penal presentado por Milei y Patricia Bullrich, que plantea un endurecimiento de penas, la baja de la edad de imputabilidad y nuevas figuras delictivas.
Además, podría comenzar la discusión sobre posibles modificaciones a la Ley de Glaciares, reclamadas por provincias mineras que buscan redefinir el concepto de “ambiente periglaciar” o dar autonomía a cada jurisdicción para decidir sobre esos territorios. Sin embargo, esas áreas están protegidas por contener reservas de hielo subterráneo clave para el abastecimiento de agua dulce.
Otro punto que genera incertidumbre es la reforma laboral, que sigue sin reunir consensos. La última reunión del Consejo de Mayo volvió a exponer diferencias entre la UIA y la CGT, mostrando que aún no hay acuerdo ni entre el sector empresario ni entre los gremios. También se mantienen en agenda la reforma tributaria, la Ley de Inocencia Fiscal y cambios educativos.
Frente a esta carga legislativa, parte de la oposición considera que diciembre debería concentrar la mayor cantidad de sesiones para permitir un receso informal en enero. No obstante, advierten que si el trabajo parlamentario arranca con demoras, la actividad podría extenderse durante todo el verano. Desde el oficialismo coinciden en que, aunque el llamado abarque diciembre, enero y febrero, podría haber un parate parcial a comienzos del año.


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