Liberaron a un trabajador local de la embajada argentina en Caracas que estuvo detenido más de un año

Liberaron a un trabajador local de la embajada argentina en Caracas que estuvo detenido más de un año

El ciudadano venezolano Marino Antonio Mendoza recuperó la libertad tras permanecer 13 meses preso en el Helicoide. La sede diplomática argentina permanece cerrada desde agosto de 2024 por orden del gobierno de Javier Milei.

Tras más de un año de detención, un empleado venezolano vinculado a la representación diplomática argentina en Caracas fue liberado por el régimen chavista. La información fue confirmada por la dirigente opositora Elisa Trotta, quien dio a conocer la noticia a través de sus redes sociales.

El liberado es Marino Antonio Mendoza, detenido en diciembre de 2024 y alojado desde entonces en el Helicoide, el complejo donde funciona el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), señalado por organismos internacionales como uno de los principales centros de detención y tortura del país. Mendoza se desempeñaba como chofer oficial de la embajada argentina, según precisó Trotta.

La activista celebró la liberación y volvió a exigir la excarcelación del resto de los detenidos por motivos políticos. En ese sentido, denunció que Mendoza permaneció privado de su libertad durante 13 meses y reclamó el fin de las detenciones arbitrarias en Venezuela.

La liberación se produce en un contexto de cierres diplomáticos y tensiones políticas. El Gobierno argentino decidió clausurar la embajada en Caracas en agosto de 2024, luego de que el chavismo exigiera la salida de diplomáticos argentinos y de otros seis países, a los que acusó de interferir en el proceso electoral presidencial realizado el 28 de julio de ese año.

El caso de Mendoza se suma a una serie de excarcelaciones impulsadas por el gobierno venezolano tras el ataque estadounidense y la posterior captura de Nicolás Maduro. En ese marco, la administración encabezada por Delcy Rodríguez dispuso la liberación de cerca de un centenar de personas detenidas por razones políticas.

Sin embargo, organismos de derechos humanos advierten que la situación continúa siendo grave. Según estas organizaciones, más de 700 presos políticos siguen detenidos en distintas cárceles del país. Entre ellos se encuentran al menos dos ciudadanos argentinos: el gendarme Nahuel Gallo y el abogado Germán Giuliani.

En paralelo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alertó que en Venezuela continúan funcionando centros de detención no oficiales. La denuncia fue realizada por la relatora especial para Venezuela del organismo, Gloria Monique de Mees, durante una exposición ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos.

La relatora sostuvo que la persistencia de estos lugares refleja violaciones estructurales a los derechos humanos y la falta de controles institucionales efectivos. Además, recordó que la CIDH no puede ingresar al país desde 2002 y que, pese a las recientes liberaciones, el panorama general sigue siendo alarmante.

De acuerdo con datos recopilados por el organismo, hasta el 19 de enero habían sido liberadas 143 personas detenidas por motivos políticos. No obstante, la Comisión reclamó al Estado venezolano información clara, verificable y actualizada sobre las condiciones en las que se llevan adelante estas excarcelaciones.

(Con información de AFP)

ph a24

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