El queso de Tafí del Valle logró la Indicación Geográfica y se consolida como emblema nacional

El queso de Tafí del Valle logró la Indicación Geográfica y se consolida como emblema nacional

Tras un proceso de más de 15 años de trabajo conjunto entre productores y organismos públicos, el queso de Tafí del Valle obtuvo el sello de Indicación Geográfica, un reconocimiento que protege su origen, certifica su calidad y potencia su proyección en el mercado.

La distinción fue otorgada luego de que el expediente fuera evaluado por la Comisión Nacional Asesora de Indicaciones Geográficas y Denominaciones de Origen, que verificó el cumplimiento de todos los requisitos establecidos y dio paso a la resolución oficial que formaliza el reconocimiento.

Este avance marca un punto clave en la valorización de uno de los productos más representativos del país, al resguardar su identidad territorial y destacar las condiciones únicas que le dan origen. El logro es fruto de un trabajo sostenido durante más de una década y media entre productores, el Gobierno provincial y el Estado nacional, quienes impulsaron la necesidad de proteger el nombre del producto y visibilizar sus atributos diferenciales.

El proceso incluyó la organización del sector productivo, la definición de estándares de calidad y la elaboración de un pliego de condiciones que refleja las características propias del queso. En ese marco, la creación de la Asociación de la Indicación Geográfica resultó fundamental para coordinar esfuerzos y avanzar en la formalización del reconocimiento.

El acompañamiento del sector público también fue determinante. Desde la Secretaría de Producción provincial se brindó asistencia técnica en la sistematización de información y en la articulación con organismos nacionales, mientras que la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca aportó el respaldo normativo y herramientas técnicas para completar el proceso.

El queso se produce en un entorno de montaña, a más de 1.800 metros sobre el nivel del mar, donde factores como el clima de altura, la amplitud térmica y los pastizales naturales influyen directamente en la calidad de la leche. Estas condiciones, sumadas a la alimentación del ganado y a prácticas productivas locales, otorgan al producto características distintivas en sabor, aroma y textura.

A ello se suma un saber hacer transmitido de generación en generación, que combina técnicas tradicionales con mejoras incorporadas a lo largo del tiempo, consolidando un perfil único que no puede replicarse fuera de su lugar de origen.

La obtención de la Indicación Geográfica no solo garantiza la autenticidad del producto y protege su denominación, sino que también abre nuevas oportunidades de posicionamiento comercial, fortaleciendo el desarrollo local y promoviendo el agregado de valor en origen.

Además, se trata del primer producto lácteo argentino en alcanzar este reconocimiento, lo que posiciona a Tucumán como referente en la valorización de alimentos con identidad territorial y resalta la importancia cultural y productiva de Tafí del Valle.