Tensión en Medio Oriente complica el tráfico aéreo global

Tensión en Medio Oriente complica el tráfico aéreo global

PH: NA

El conflicto generó el cierre de espacios aéreos clave y la suspensión de operaciones en importantes aeropuertos del Golfo. IATA pidió una solución pacífica para proteger a los pasajeros y a la aviación civil.

La escalada del conflicto en Medio Oriente provocó una fuerte interrupción del tráfico aéreo internacional. Desde este lunes 2 de marzo de 2026, gran parte del espacio aéreo del Golfo quedó prácticamente vacío, con miles de pasajeros afectados y vuelos cancelados o desviados en distintas partes del mundo.

El director general de la IATA, Willie Walsh, expresó su preocupación por la situación y pidió una salida urgente al conflicto. “Todos esperamos una pronta resolución pacífica de las hostilidades actuales. Mientras tanto, es fundamental que los estados respeten su obligación de mantener a los civiles y a la aviación civil libres de daños”, dijo a la Agencia Noticias Argentinas.

Lo que en un primer momento parecía un enfrentamiento localizado hoy impacta en el corazón de la aviación comercial global. Los cierres o restricciones en los cielos de Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Israel, Bahréin e Iraq alteraron el sistema de vuelos de larga distancia que conecta Europa y América con Asia y Oceanía.

Los principales hubs de la región, como el Aeropuerto Internacional de Dubái y el Aeropuerto Internacional Hamad, quedaron con operaciones limitadas o suspendidas. Estos aeropuertos son puntos clave para millones de pasajeros al año, por lo que su paralización generó demoras y saturación en rutas alternativas.

La decisión de cerrar el espacio aéreo responde al temor de represalias iraníes, que habrían señalado ciudades del Golfo —aliadas de Estados Unidos— como posibles objetivos estratégicos.

Frente a este escenario, varios gobiernos emitieron alertas y activaron planes de contingencia. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, recomendó a los ciudadanos “extremar la precaución” y mantenerse en contacto con sus embajadas. Por su parte, la canciller australiana Penny Wong advirtió que habrá “graves interrupciones” y pidió evitar viajes a países como Irán, Iraq, Israel, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos.

Desde Asia, el primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, informó que su país está “preparado para evacuar a sus ciudadanos” mediante vuelos militares o chárter. En tanto, la funcionaria británica Yvette Cooper solicitó a los ciudadanos del Reino Unido en la región que registren su presencia para recibir actualizaciones oficiales.

Las aerolíneas también ajustaron sus operaciones. Emirates y Etihad Airways suspendieron vuelos hacia sus bases principales. British Airways extendió cambios sin cargo para quienes viajen a destinos afectados, mientras que Lufthansa canceló vuelos a Dubái hasta el 4 de marzo y a Teherán hasta el 8 de marzo, rediseñando rutas por otros espacios aéreos.

La situación también tiene impacto en Argentina. Los vuelos de Emirates que cubren la ruta Buenos Aires-Dubái operaron el fin de semana solo entre Ezeiza y Río de Janeiro, pero luego suspendieron todas sus conexiones hacia Medio Oriente.

Mientras tanto, los Emiratos Árabes Unidos intentan asistir a más de 20.000 viajeros varados, solicitando a hoteles que extiendan estadías y cubran gastos básicos.

La incertidumbre es alta y los plazos de normalización anunciados por algunas compañías son considerados provisorios. La evolución del conflicto será clave para determinar cuándo se podrá restablecer plenamente la conectividad aérea internacional.

Con informacion de NA