EE.UU ordena evacuar personal no esencial de su embajada en Israel en medio de la escalada con Irán

EE.UU ordena evacuar personal no esencial de su embajada en Israel en medio de la escalada con Irán

La decisión se produjo mientras continúan las negociaciones por el programa nuclear iraní y crecen las advertencias internacionales sobre el riesgo de un conflicto abierto en Medio Oriente. Donald Trump mantiene la amenaza de recurrir a la fuerza.

La administración de Donald Trump recomendó al personal no esencial de su embajada en Jerusalén que abandone Israel mientras existan vuelos comerciales disponibles, en un contexto de máxima tensión regional y negociaciones diplomáticas de alto riesgo con Irán.

La medida fue adoptada luego de una tercera ronda de conversaciones indirectas entre Washington y Teherán, mediadas por Omán. Aunque ambas partes informaron avances, persisten profundas diferencias en torno al programa nuclear iraní y al régimen de sanciones internacionales.

Desde la Casa Blanca insisten en que Irán no puede desarrollar armas nucleares, acusación que la república islámica rechaza de manera reiterada. Días atrás, Trump había fijado un plazo de “10 a 15 días” para determinar si las negociaciones podían derivar en un acuerdo o si Estados Unidos optaría por una acción militar.

En paralelo, el secretario de Estado Marco Rubio tiene previsto viajar a Israel para abordar con las autoridades locales las prioridades regionales, con el eje puesto en la amenaza iraní.

El clima de alerta se extendió más allá de Washington. China instó a sus ciudadanos a abandonar Irán lo antes posible, mientras el Reino Unido retiró a su personal diplomático y anunció una reubicación parcial de su representación en Tel Aviv. Alemania, por su parte, desaconsejó con carácter urgente cualquier viaje a Israel.

En el plano militar, Estados Unidos desplegó el mayor contingente en décadas en la región, incluidos dos portaaviones. Entre ellos se encuentra el USS Gerald Ford, considerado el más grande del mundo, que zarpó desde Creta rumbo a la costa israelí. La decisión se produce tras el antecedente de la breve guerra de junio, iniciada por una ofensiva israelí contra objetivos iraníes y respondida por Teherán con ataques sobre territorio israelí.

Desde la representación diplomática estadounidense se instó a los empleados no esenciales a retirarse del país mientras haya disponibilidad de vuelos comerciales. La recomendación fue transmitida también mediante comunicaciones internas.

La preocupación llegó a Naciones Unidas. El alto comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, manifestó estar “sumamente alarmado” ante el riesgo de una escalada militar regional y sus consecuencias para la población civil.

Desde Teherán, el canciller Abbas Araqchi reclamó a Washington abandonar lo que calificó como “exigencias excesivas” y advirtió sobre posibles errores de cálculo. Uno de los principales puntos de fricción es la “línea roja” fijada por Estados Unidos respecto a la prohibición total del enriquecimiento de uranio, algo que Irán considera un derecho soberano con fines civiles.

El Organismo Internacional de Energía Atómica pidió cooperación “urgente” para verificar instalaciones iraníes. A la disputa nuclear se suma el debate sobre los misiles balísticos iraníes, que Washington e Israel consideran una amenaza estratégica. Teherán rechaza incluirlos en un eventual acuerdo, aunque sostiene que su alcance está limitado a 2.000 kilómetros y que no busca desarrollar armas atómicas.

Mientras la diplomacia avanza contrarreloj y una nueva ronda de conversaciones podría celebrarse en los próximos días, posiblemente en Ginebra, la región atraviesa un escenario de fuerte incertidumbre, con movimientos militares y advertencias internacionales que reflejan el temor a un conflicto de mayor escala en Medio Oriente.