En cadena nacional grabada en el Salón Blanco y emitida anoche, el presidente Javier Milei defendió sus vetos a la suba de las jubilaciones, a la emergencia en discapacidad y a la moratoria previsional. Acusó al Congreso de promover leyes “que llevan a la quiebra de la Nación” y calculó que su impacto fiscal sería del 2,5% del PBI, equivalente a más de 300.000 millones de dólares o “una YPF por año”.
Acompañado por el ministro de Economía, Luis Caputo; el viceministro José Luis Daza; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; y su vice, Vladímir Werning, anunció dos medidas para “amurallar el déficit cero”: la firma, este lunes, de una instrucción para impedir que el Tesoro financie el gasto primario con emisión monetaria —prohibiendo pedir adelantos o préstamos al Banco Central—, y el envío al Congreso de un proyecto de ley que penalice la aprobación de partidas que generen déficit fiscal sin indicar su financiamiento, con sanciones penales para los responsables.
El mandatario afirmó que el déficit cero es “la piedra angular” de su plan económico y destacó que su gestión es “el primer gobierno en 123 años en lograr déficit cero después de intereses”. Aseguró que se redujo la pobreza en más de 12 millones de personas —2,5 millones de ellas jóvenes— y que la indigencia bajó del 20,2% al 7,3%, aunque reconoció que “no se puede revertir en dos años lo que se destruyó en casi un siglo”.
En un mensaje de poco más de 20 minutos, apuntó contra la oposición —con mención al kirchnerismo— a la que acusó de “sabotear” su gobierno y de “usar causas nobles para impulsar leyes que llevan a la quiebra de la Nación”. Chicaneó a los legisladores diciendo que deberán “ganarse la vida honestamente en el sector privado” y lanzó: “No vamos a volver atrás, no vamos a volver al pasado, no vamos a volver al sendero de la decadencia. Si quieren volver atrás, me van a tener que sacar con los pies para adelante”.
Milei advirtió que “cuando un Estado gasta más de lo que gana, genera emisión y eso produce inflación” y que subir impuestos para financiar ese gasto “destruye el potencial de crecimiento económico, reduce los puestos de trabajo y termina bajando la recaudación, afectando incluso jubilaciones y pensiones”. Citó a Sun Tzu al afirmar que “el gobernante cobarde es capaz de prender fuego a su país con tal de gobernar sobre sus cenizas”.
En el tramo final, planteó que las elecciones legislativas de octubre definirán si avanza “la fuerza imparable del cambio” o el “objeto inamovible” de la política adicta al gasto, y pidió al Congreso “estar a la altura” y a la sociedad confiar en su proyecto. Reafirmó que no habrá cambios de rumbo, advirtió que “no existen atajos ni salidas fáciles” en economía y cerró: “Jamás cedamos frente al mal, vamos a combatirlo con mucha más fuerza”.


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