PH: Reuters
Las intensas lluvias que azotaron el centro-sur de Texas provocaron la crecida repentina del río Guadalupe, especialmente en el condado de Kerr. Hay 41 personas desaparecidas, entre ellas 11 niñas de un campamento cristiano. Las autoridades advierten que podrían registrarse nuevas inundaciones.
La cifra de víctimas por las inundaciones que afectaron al estado de Texas continúa en aumento. Este domingo, las autoridades locales confirmaron que ya son 78 los fallecidos, tras las fuertes lluvias que provocaron el desborde del río Guadalupe, con especial impacto en el condado de Kerr, en el centro-sur del estado. Además, al menos 41 personas continúan desaparecidas, según indicó el gobernador Greg Abbott.
“Registramos 68 muertos en el condado de Kerr”, informaron fuentes policiales a medios locales, mientras que los otros diez decesos corresponden a zonas aledañas afectadas por el mismo sistema de tormentas. La situación es especialmente grave en la localidad de Hunt, donde el aumento repentino del caudal sorprendió a campamentos instalados cerca del río.
Entre los desaparecidos figuran 11 niñas y adolescentes que se encontraban en el campamento cristiano Mystic, uno de los más afectados por la crecida. “La magnitud de esta tragedia nos golpea profundamente, especialmente por el alto número de menores involucrados”, expresó Abbott en conferencia de prensa.
Si bien no se esperan nuevas precipitaciones similares a las del viernes, el gobernador advirtió que el riesgo persiste: “Hay potenciales inundaciones repentinas con peligro mortal en Kerrville y otras regiones como Big Country, Concho Valley y el centro de Texas. El terreno está completamente saturado y no absorbe más agua”.
Las autoridades mantienen activos los operativos de rescate, con la participación de centenares de agentes, bomberos y voluntarios. También se habilitaron centros de asistencia para damnificados y se continúa con las tareas de limpieza en zonas devastadas.
Abbott aseguró que se trabaja sin descanso para dar con los desaparecidos y brindar contención a las familias afectadas. “Esta es una tragedia de dimensiones humanas, no solo naturales”, subrayó. En paralelo, se emitieron nuevas alertas ante la posibilidad de nuevas crecidas, lo que mantiene en vilo a las comunidades cercanas a los cauces.
La emergencia climática en Texas ya se convirtió en una de las más letales de los últimos años en esa región, mientras el gobierno estatal y federal siguen desplegando recursos para atender la crisis.


Deja una respuesta