La comunidad católica tucumana vivió este domingo una jornada cargada de espiritualidad con la celebración de la festividad de Corpus Christi, realizada en la Plaza Independencia. El acto litúrgico, uno de los más relevantes del calendario religioso, contó con la participación de numerosos fieles y representantes del Gobierno provincial, quienes asistieron en nombre del gobernador Osvaldo Jaldo, actualmente de viaje.
La comunidad católica tucumana vivió este domingo una jornada cargada de espiritualidad con la celebración de la festividad de Corpus Christi, realizada en la Plaza Independencia. El acto litúrgico, uno de los más relevantes del calendario religioso, contó con la participación de numerosos fieles y representantes del Gobierno provincial, quienes asistieron en nombre del gobernador Osvaldo Jaldo, actualmente de viaje.
Estuvieron presentes el ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz; la ministra de Educación, Susana Montaldo; la fiscal de Estado, Gilda Pedicone; y la secretaria de Culto, Roxana Díaz, junto a autoridades de las fuerzas de seguridad.
Por su parte, el arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, expresó: “Es una gran alegría poder celebrar nuevamente el Corpus Christi con esta expresión hermosa de fe en la presencia eucarística de Jesús. Con el mandato del Evangelio, ‘denles de comer ustedes mismos’, se nos invita a no ser indiferentes ante nuestros hermanos, a reconocer a Cristo en cada persona, y a alimentar nuestra esperanza con su Palabra y la Eucaristía. Este año jubilar queremos vivirlo con profunda alegría, como peregrinos y misioneros de esperanza, llevando luz a quienes más lo necesitan”.

A su turno, el ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz transmitió el mensaje del gobernador Jaldo y destacó: “Nos unimos a toda la feligresía en esta celebración tan importante, dando gracias a Dios por la vida, la salud y el trabajo. El gobernador Jaldo nos pidió especialmente que lo representemos, ya que se encuentra de viaje, y que estemos presentes acompañando al pueblo tucumano. Esta festividad renueva nuestras fuerzas para seguir trabajando por el bien común. Es una muestra de fe y esperanza que emociona profundamente al ver a nuestra gente tan creyente y comprometida”.
El evento se enmarcó en el Año Jubilar que vive la Iglesia y tuvo momentos especiales como el reconocimiento al cardenal Villalba, la mención al sacerdote tucumano Roberto —quien viajó recientemente a Roma— y una emotiva referencia al beato Carlo Acutis, cuya canonización fue anunciada para septiembre por el papa León XIV. “Carlo tenía una devoción profunda por la Eucaristía, a la que llamaba ‘la autopista al cielo’. Que los jóvenes puedan seguir ese camino hacia el encuentro con el Señor”, concluyó el arzobispo.
La ceremonia finalizó con una bendición general y un profundo clima de fe, esperanza y gratitud compartido por toda la comunidad tucumana.



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