Tras la anulación del proceso anterior por supuesta parcialidad, se sorteó el nuevo tribunal que juzgará a los profesionales de la salud imputados por el fallecimiento del astro del fútbol.
El proceso judicial por la muerte de Diego Armando Maradona avanza con un nuevo capítulo. Este jueves se definió, mediante sorteo manual, que el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N.º 7 de San Isidro será el encargado de llevar adelante el juicio oral, luego de que el TOC 3 fuera desintegrado tras la controversia que involucró a la jueza Julieta Makintach.
El tribunal estará compuesto por los jueces Alberto Gaig y Alejandro Lago, junto a Alberto Ortolani —proveniente del TOC 1—, quien actuará como subrogante para completar el cuerpo colegiado. La audiencia de designación se realizó sin acceso a la prensa y con la única presencia familiar de Giannina Maradona, quien esperó fuera de la sala. Las autoridades justificaron la exclusión del público y los medios por “falta de espacio físico”.
La reconfiguración del tribunal fue necesaria tras la anulación del juicio anterior, debido a que la jueza Makintach participó en un documental sobre la causa. Esto generó que la defensa de los imputados denunciara parcialidad, y la Cámara de San Isidro resolviera en favor de la nulidad, exigiendo un nuevo sorteo de jueces.
A casi cuatro años del fallecimiento del exfutbolista, ocurrido el 25 de noviembre de 2020, la causa sigue generando repercusiones. Ocho profesionales de la salud están acusados de homicidio simple con dolo eventual, con penas que podrían alcanzar entre 8 y 25 años de prisión. Entre ellos figuran el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, quienes sostienen que la muerte de Maradona fue una “tragedia imprevisible”.
Con el nuevo tribunal ya establecido, se abre un plazo de 15 días para que las partes presenten planteos. Durante ese lapso, los jueces también podrían excusarse si lo consideran necesario, aunque no se espera que eso suceda. La defensa analiza la posibilidad de apelar a la figura de «ne bis in idem», que impide juzgar dos veces a una persona por el mismo hecho. Argumentan que, pese a la nulidad, sus defendidos ya fueron perseguidos penalmente.
Una vez superado este período, el tribunal deberá fijar la fecha del juicio, momento en el cual se presentarán las pruebas y se convocará a los testigos. Si no surgen nuevas objeciones, el debate oral podría comenzar en las próximas semanas.


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