PH: Diario Ole
El organismo internacional multó al club de Núñez con 88.000 dólares por conductas inapropiadas de sus hinchas y miembros del plantel durante los tres partidos de la fase de grupos. Además, deberá implementar un plan educativo contra la discriminación.
El Comité de Disciplina de la FIFA resolvió sancionar a River Plate tras los episodios registrados durante su participación en el Mundial de Clubes, disputado en junio pasado. La decisión se fundamenta en distintos informes oficiales, material audiovisual y el sistema de monitoreo anti-discriminación, que detectaron faltas graves en los encuentros frente a Urawa Red Diamonds, Rayados de Monterrey e Inter de Milán.
El club argentino deberá pagar una multa de 70.000 francos suizos —equivalentes a unos 88.000 dólares—, una cifra menor en relación con sus ingresos anuales estimados en 200 millones de dólares, según el candidato a presidente Stefano Di Carlo.
Entre las infracciones señaladas figuran cánticos homofóbicos y racistas de parte de los simpatizantes “millonarios”. En el informe se menciona que, durante los tres compromisos, miles de hinchas entonaron canciones ofensivas hacia Boca Juniors y jugadores rivales, entre ellos el arquero Esteban Andrada, exjugador del club xeneize. También se registraron insultos hacia futbolistas y oficiales del Inter de Milán.
La FIFA detalló además otros episodios, como el lanzamiento de objetos —comida, bebidas y elementos de las banderas— hacia jugadores, el uso de bengalas y humo en las tribunas, la exhibición de una bandera no autorizada y la utilización de indumentaria con marcas no aprobadas por parte de un miembro del cuerpo técnico. Incluso se activó una alarma de humo en una zona reservada debido a que una persona encendió un cigarrillo.
En su defensa, River admitió los hechos, repudió las conductas discriminatorias y presentó campañas de concientización como “La Pasión No Discrimina”, solicitando una reducción de la sanción. Sin embargo, el Comité rechazó el pedido y ratificó la infracción bajo el Código Disciplinario de la FIFA, que establece una política de tolerancia cero frente a comportamientos racistas y homofóbicos.
Además de la multa económica, la institución deberá desarrollar, junto con la FIFA, un programa educativo y de seguridad orientado a erradicar la discriminación en los estadios, con un plazo de tres meses para su implementación. En caso de incumplimiento, el club enfrentará un cierre parcial del estadio —equivalente al 25% de su capacidad— en su siguiente encuentro como local.
La sanción podrá ser apelada ante el Comité de Apelación de la FIFA en los próximos días.


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