La expresidenta presentó un recurso extraordinario para eliminar el uso de la tobillera electrónica y las restricciones de visitas impuestas por la Justicia en la causa Vialidad. También solicitó apartar a tres jueces de la Corte Suprema y que el caso sea resuelto por conjueces.
La defensa, encabezada por Carlos Beraldi, planteó que el expediente sea tratado por magistrados subrogantes y que, antes de resolver el fondo, se realice el sorteo de conjueces con notificación previa para poder presenciarlo y controlar su legalidad. Este nuevo reclamo se presenta luego de que la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, el 11 de julio, rechazara un pedido similar y ratificara lo dispuesto por el Tribunal Oral Federal 2, al considerar que las medidas tienen sustento legal y resultan necesarias para garantizar el cumplimiento de la condena a seis años de prisión.
En su escrito, los abogados sostienen que las restricciones afectan la vida familiar, social y profesional de la exmandataria. Argumentan que la nómina limitada de visitantes impide reuniones con contadores, apoderados, peritos y asesores que la asisten en causas judiciales y tareas administrativas, así como con personas con vínculos de amistad y afecto.
La mayoría de Casación —integrada por Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña— rechazó los planteos, señalando que eliminar el monitoreo electrónico y el control de visitas desvirtuaría el sentido de la ejecución penal. El juez Mariano Borinsky votó en disidencia, al considerar que las medidas no están previstas en la normativa y vulneran garantías constitucionales.
En paralelo, la Policía Federal mantiene un vallado frente al domicilio de Cristina Kirchner, ubicado en el barrio porteño de Constitución, como parte del operativo de custodia.


Deja una respuesta