La Cámara alta continuará la próxima semana con el análisis de nuevos candidatos para cargos judiciales enviados por el Poder Ejecutivo. En paralelo, persiste la incertidumbre sobre la designación de la jueza María Verónica Michelli, cuyo pliego fue aprobado por el Senado pese a la resistencia de sectores del oficialismo.
La actividad legislativa vinculada a la conformación del Poder Judicial mantendrá un ritmo intenso durante los próximos días. La Comisión de Acuerdos del Senado tiene previsto recibir a nuevos postulantes para distintos tribunales del país, en una etapa clave para cubrir vacantes que permanecen abiertas desde hace años y que afectan el funcionamiento de la Justicia.
La atención política, sin embargo, continúa centrada en la situación de María Verónica Michelli. La magistrada obtuvo el aval de la Cámara alta para integrar el Juzgado Federal N.º 3 de La Plata, aunque desde el Gobierno nacional sostienen que la aprobación parlamentaria no obliga al presidente Javier Milei a concretar el nombramiento mediante la firma del decreto correspondiente.
Tras la sesión en la que se aprobaron 74 designaciones judiciales, dirigentes oficialistas remarcaron que la facultad de nombrar jueces sigue siendo una atribución del Poder Ejecutivo. En ese contexto, el futuro de Michelli permanece abierto mientras se espera una definición presidencial.
Desde distintos sectores de la oposición destacaron la votación favorable obtenida por la magistrada y consideraron que el respaldo legislativo representó una señal institucional en defensa de la independencia del Senado y del cumplimiento de los procedimientos establecidos para la selección de jueces.
Mientras tanto, la Cámara alta avanzará con nuevas audiencias para evaluar candidatos propuestos por el Ejecutivo. Entre ellos figura el juez Víctor Pesino, cuya continuidad en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo deberá ser analizada debido a que está próximo a alcanzar la edad límite para permanecer en funciones. Su actuación adquirió notoriedad por decisiones vinculadas a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.
En paralelo, el Senado aprobó modificaciones relevantes en la estructura de la Justicia Federal. Una de ellas fue la reorganización de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, que pasará a funcionar dividida en dos salas para mejorar la capacidad de respuesta ante el creciente volumen de expedientes provenientes de Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero.
La Cámara también dio luz verde a la creación de una nueva sala en la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata. Según los impulsores de la iniciativa, la medida permitirá reducir la congestión judicial en una jurisdicción que concentra miles de causas previsionales, sanitarias y federales, y que durante años operó con recursos limitados frente a una demanda cada vez mayor.
Con nuevas audiencias en agenda y varios nombramientos pendientes de definición, el Senado se prepara para una semana decisiva en materia judicial, mientras el Gobierno evalúa sus próximos pasos respecto de una de las designaciones que más debate generó en los últimos meses.

