Argentina se sumó a una alianza regional para combatir el crimen organizado y reforzar controles fronterizos

Argentina se sumó a una alianza regional para combatir el crimen organizado y reforzar controles fronterizos

Cinco países sudamericanos firmaron en Chile un acuerdo de cooperación en seguridad, inteligencia y control migratorio para enfrentar el avance de las organizaciones criminales en la región. Argentina será sede del próximo encuentro del bloque.

Representantes de Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador y Perú avanzaron en la conformación de una estrategia regional destinada a fortalecer la lucha contra el crimen organizado transnacional. El acuerdo fue suscripto en Santiago de Chile durante una reunión de cancilleres que tuvo como eje principal la coordinación de políticas de seguridad y control fronterizo.

La delegación argentina estuvo encabezada por Pablo Quirno, quien participó de la firma del denominado “Compromiso de Santiago”, un entendimiento regional orientado a profundizar el intercambio de información y la cooperación entre los distintos países sudamericanos.

El plan conjunto contempla acciones vinculadas al trabajo de inteligencia, control migratorio, seguimiento de flujos financieros ilícitos y coordinación entre fuerzas de seguridad, fiscalías y organismos técnicos especializados.

Durante el encuentro, el presidente de Chile, José Antonio Kast, sostuvo que la región enfrenta una expansión sostenida de bandas criminales que afectan especialmente a los jóvenes y a distintos barrios urbanos, por lo que consideró imprescindible avanzar hacia medidas concretas de cooperación internacional.

Uno de los principales objetivos del acuerdo es fortalecer el control sobre los pasos fronterizos y mejorar la capacidad de respuesta frente a amenazas compartidas. Además, los países firmantes buscarán optimizar los mecanismos de intercambio de información entre servicios de inteligencia y organismos judiciales.

Las autoridades también definieron cinco áreas prioritarias de trabajo: el intercambio de datos entre fuerzas de seguridad y fiscalías, la coordinación fronteriza, la trazabilidad de fondos ilícitos, la cooperación técnica y el fortalecimiento de sistemas regionales de respuesta ante organizaciones criminales.

La iniciativa surge en medio de la preocupación creciente por el avance de grupos delictivos transnacionales en América Latina, entre ellos la organización venezolana conocida como Tren de Aragua, cuya expansión encendió alertas en distintos países de la región.

Tras la reunión, el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, afirmó que el objetivo es avanzar en acciones conjuntas para brindar mayor seguridad a la población y reducir el impacto de las redes criminales sobre las sociedades sudamericanas.

El caso más crítico dentro del bloque es actualmente el de Ecuador, país que registró un fuerte incremento de homicidios en los últimos años y se convirtió en una de las naciones con mayores índices de violencia de Sudamérica.

Según datos difundidos durante el encuentro, América Latina mantiene una tasa de homicidios ampliamente superior al promedio mundial y una parte importante de esos crímenes está vinculada a actividades del crimen organizado.

En contraste, Argentina continúa apareciendo entre los países con menores índices de homicidios de la región, situación que el Gobierno busca preservar mediante una mayor articulación regional en seguridad y control migratorio.

Como parte del acuerdo, los cancilleres resolvieron crear un grupo de trabajo permanente que se reunirá nuevamente dentro de seis meses en territorio argentino para avanzar en medidas concretas y evaluar resultados.

Además, las autoridades chilenas adelantaron que buscarán presentar el “Compromiso de Santiago” ante la Organización de los Estados Americanos con la intención de sumar a más países al esquema de cooperación regional.