La estrella colombiana brindó un espectáculo multitudinario en Río de Janeiro como parte de su gira mundial, con transmisión en vivo y una puesta que combinó hits, sorpresas y una conexión única con el público.
La noche del sábado 2 de mayo quedará en la memoria de los fanáticos que colmaron la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, para ver a Shakira en un espectáculo sin costo que formó parte de su tour internacional Las mujeres ya no lloran. Desde las primeras horas del día, miles de personas se acercaron al lugar para asegurar un sitio frente al imponente escenario montado junto al mar.
El show comenzó con “La Fuerte”, tema lanzado en 2024 junto al productor Bizarrap, marcando el tono de una presentación cargada de energía. La artista apareció con un vestuario inspirado en los colores de Brasil y generó una reacción inmediata del público, que acompañó cada momento con entusiasmo.
A lo largo del recital, la cantante repasó distintas etapas de su carrera con un repertorio que incluyó canciones recientes y clásicos infaltables como “Hips Don’t Lie”, “La Bicicleta” y “Loca”. La combinación de coreografías, efectos visuales y cercanía con la audiencia convirtió el evento en una experiencia colectiva de gran impacto.
De acuerdo con reportes de la televisión local, la convocatoria alcanzó cerca de 3,5 millones de personas, consolidando el espectáculo como uno de los más masivos realizados en esa icónica playa. La transmisión en vivo amplificó aún más el alcance, permitiendo que seguidores de todo el mundo se sumaran a la celebración.
En los días previos, Shakira había generado expectativa en redes sociales al compartir imágenes de su llegada a la ciudad, con el paisaje del Pan de Azúcar como fondo, y videos en los que anticipaba sorpresas para sus seguidores. Incluso se mostró cantando fragmentos de “Choka Choka”, su reciente colaboración con Anitta, lo que aumentó la expectativa en torno al show.
El recital no solo destacó por su magnitud, sino también por el clima festivo que se vivió durante toda la jornada. Entre música, baile y emoción, la artista reafirmó su vínculo con el público latinoamericano y dejó una huella imborrable en uno de los escenarios naturales más emblemáticos del mundo.
PH: AFP

