A través de un DNU, el Ejecutivo redefinió el esquema de información climática para vuelos y le quitó al SMN la exclusividad del servicio, en medio de tensiones con el sector.
El sistema de provisión de datos meteorológicos para la aviación comercial en Argentina atraviesa una reconfiguración tras la decisión oficial de introducir un modelo más abierto. La medida se formalizó mediante el decreto de necesidad y urgencia 724, publicado este viernes en el Boletín Oficial.
A partir de ahora, la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) asumirá la responsabilidad de brindar el Servicio Meteorológico para la Navegación Aérea (MET), con la posibilidad de incorporar prestadores privados o de otros organismos, siempre que cumplan con los requisitos establecidos.
El decreto establece que el objetivo es garantizar la continuidad del servicio bajo un esquema más flexible, permitiendo distintas modalidades de prestación. En ese marco, se busca evitar interrupciones que puedan impactar de manera directa en la operatividad del sistema aeronáutico.
Como parte de la transición, el Servicio Meteorológico Nacional continuará cumpliendo funciones durante un período de hasta 180 días hábiles, con el fin de asegurar que no haya afectaciones inmediatas en los vuelos mientras se implementa el nuevo esquema.
Otro de los cambios relevantes es la modificación en el financiamiento del organismo meteorológico. El SMN dejará de recibir automáticamente el 10% de la Tasa de Protección al Vuelo, una decisión que, según el Gobierno, apunta a establecer un reparto más equitativo de los recursos entre los distintos actores involucrados.
La resolución se da en un contexto de conflicto con trabajadores del SMN, que habían anunciado medidas de fuerza en rechazo a recortes, cierre de estaciones y despidos. Aunque el paro previsto fue suspendido, el malestar en el sector continúa.
Desde el Ejecutivo sostienen que la reforma permitirá mejorar la eficiencia del sistema, diversificar la oferta de servicios y separar funciones regulatorias de operativas. Además, la EANA tendrá la tarea de supervisar que todos los proveedores cumplan con los estándares de seguridad y calidad definidos por la autoridad aeronáutica.

