En una entrevista con C5N, el árbitro del VAR defendió la decisión tomada durante el partido y sostuvo que el contacto no tuvo la intensidad necesaria para sancionar la infracción.
Héctor Paletta arbitro del VAR analizó la jugada más discutida del Superclásico entre Boca Juniors y River Plate, en una entrevista brindada al canal C5N, y respaldó la determinación adoptada en el campo de juego.
“Es una jugada gris. Hubo un equipo arbitral en campo que evaluó la acción y consideró que existió un contacto, pero que no era suficiente ni tenía la intensidad necesaria como para derribar de esa manera al defensor. En las imágenes, yo coincidía con esa apreciación”, explicó.
En ese sentido, el árbitro sostuvo que la acción fue correctamente interpretada por el equipo arbitral y que el contacto no justificaba sancionar penal.
“Lucas Martínez Quarta exagera la caída. Se queda en el piso tomándose la espalda, como si le hubieran dado un golpe muy fuerte. La verdad es que había elementos suficientes para respaldar la decisión tomada en el campo”, agregó.
Además, Paletta reveló que recibió amenazas luego del encuentro, lo que lo obligó a tomar medidas personales para resguardarse tras la exposición pública del caso.
“Tuve que apagar el teléfono durante tres días. Por suerte, no contactaron a mi familia. Acá nos conoce todo el mundo”, expresó.
Por otra parte, el árbitro buscó despejar cuestionamientos sobre su imparcialidad y remarcó que no tiene afinidad con ningún club en particular.
“Yo no soy de Boca ni de ningún club de fútbol. Tengo un hermano que es hincha de Boca y otro de River”, afirmó.
Finalmente, recordó un antecedente en el que también participó desde el VAR para reforzar su postura frente a las críticas recibidas en la previa del partido.
“En la previa se tomaron mucho de eso, pero la realidad es que también estuve en un Superclásico donde ganó River en el último minuto. Yo estaba en el VAR cuando se le anuló un gol a Milton Giménez por una mano”, concluyó.

