PH: Vincenzo Livieri – Reuters
En su primer Viernes Santo como pontífice, presidió la tradicional ceremonia en Roma ante más de 30.000 fieles, con un gesto de fuerte contenido simbólico.
El papa León XIV encabezó el Vía Crucis de Viernes Santo en el Coliseo, donde llevó la cruz a lo largo de las 14 estaciones en una de las imágenes más significativas de su reciente pontificado.
La ceremonia reunió a más de 30.000 fieles que acompañaron con velas encendidas el recorrido, que se extendió desde el anfiteatro hasta las inmediaciones del monte Palatino, en un clima de recogimiento.
El gesto del pontífice no se veía de forma completa desde 1994, durante el papado de Juan Pablo II, y fue interpretado como una señal de cercanía con el sufrimiento humano.
Las meditaciones, preparadas por el franciscano Francesco Patton, incluyeron reflexiones sobre la guerra, la violencia, la desigualdad y los abusos de poder, sin referencias directas a países o líderes.
El Vía Crucis es uno de los ritos más representativos de la Semana Santa y convoca cada año a miles de personas en Roma y en distintas partes del mundo. En esta ocasión, la celebración estuvo marcada por un tono sobrio y una fuerte participación de los fieles.
Fuente: TN

