Un ataque con misiles iraníes impactó en la ciudad israelí de Dimona, donde se encuentra una de las principales instalaciones nucleares del país, dejando al menos 40 personas heridas y generando fuerte preocupación internacional.
El lanzamiento de proyectiles por parte de Irán hacia el sur de Israel provocó una situación de emergencia en la ciudad de Dimona, donde se activaron los protocolos de seguridad y asistencia tras la caída de fragmentos de misiles y sistemas de intercepción.
Equipos del servicio de emergencias Magen David Adom se desplegaron rápidamente en la zona afectada para asistir a los heridos, que inicialmente fueron estimados en 20 pero luego ascendieron a al menos 40 personas. Según informaron, las lesiones incluyen impactos de metralla, heridas sufridas durante la evacuación hacia refugios y cuadros de ansiedad producto del ataque. Entre los afectados se encuentra un niño de 10 años en estado moderado.
El episodio adquiere especial gravedad debido a que en Dimona se encuentra el Centro de Investigación Nuclear del Néguev, considerado la principal instalación nuclear israelí. Si bien no se reportaron daños directos en el complejo, el ataque encendió las alarmas por el riesgo potencial en una zona estratégica.
Además, en la cercana ciudad de Yerucham también se registró la caída de restos de proyectiles, lo que amplió el área afectada por el operativo militar. Las autoridades continúan evaluando los daños mientras se mantiene el estado de alerta en la región.
El ataque se enmarca en la escalada del conflicto en Medio Oriente, con un intercambio constante de ofensivas que incrementa la tensión y eleva el riesgo de una confrontación de mayor alcance.
PH LA NACION

