Artemis II avanza hacia la Luna: cómo sigue la misión tras su despegue histórico

Artemis II avanza hacia la Luna: cómo sigue la misión tras su despegue histórico

Luego de un lanzamiento exitoso, la nave Orion ya inició su travesía de 10 días en una misión clave de la NASA que pondrá a prueba los sistemas para futuros viajes tripulados al entorno lunar.

Tras partir desde el Centro Espacial Kennedy a bordo del potente cohete SLS, la cápsula Orion comenzó una compleja secuencia de maniobras que marcarán el rumbo de la misión Artemis II, considerada un paso fundamental en el regreso de la humanidad a la Luna.

En las primeras horas de vuelo, la nave no se dirige directamente al satélite, sino que permanece en órbita terrestre realizando ajustes técnicos y verificaciones. Durante esta etapa inicial, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen supervisan el funcionamiento de los sistemas esenciales, como la energía, las comunicaciones, la navegación y el soporte vital. Además, llevan adelante pruebas manuales para evaluar la respuesta de la nave en condiciones reales de operación.

El momento decisivo de esta fase ocurre con el encendido que impulsa a Orion fuera de la órbita terrestre. Esta maniobra, conocida como inyección translunar, define la trayectoria hacia la Luna y marca el inicio del tramo más esperado del viaje.

A diferencia de futuras misiones, Artemis II no contempla un alunizaje. Su objetivo es validar que la nave puede transportar tripulación hasta el entorno lunar y regresar de manera segura. Por eso, una vez en ruta, Orion realizará un sobrevuelo alrededor del satélite natural, incluyendo un paso por su cara oculta, donde se perderá temporalmente la comunicación con la Tierra.

Durante ese recorrido, la NASA continuará con la evaluación integral de los sistemas, ensayará protocolos de emergencia y analizará el comportamiento de la tripulación en el espacio profundo. Uno de los hitos previstos es la superación del récord de distancia máxima alcanzada por humanos, establecido durante la misión Apolo 13.

El sobrevuelo lunar está programado para el 6 de abril, cuando la nave alcanzará su punto más cercano a la superficie, a una distancia estimada de entre 6.400 y 9.700 kilómetros. Luego, comenzará el trayecto de regreso hacia la Tierra.

En la fase final, Orion se desprenderá de su módulo de servicio para exponer su escudo térmico, diseñado para resistir las extremas temperaturas del reingreso atmosférico. Posteriormente, desplegará sus paracaídas antes de amerizar en el océano Pacífico, un evento previsto para el 10 de abril.

El cronograma también incluye hitos relevantes como el despliegue del nanosatélite argentino ATENEA, correcciones de trayectoria durante el viaje de ida y vuelta, y el ingreso y salida de la esfera de influencia lunar.

Más allá de su impacto simbólico, Artemis II tiene una misión técnica: comprobar que todo el sistema funciona correctamente. Si los resultados son positivos, la NASA avanzará con Artemis III y Artemis IV, etapas clave en su objetivo de concretar un nuevo alunizaje tripulado en los próximos años.

ph reuters