El queso de Tafí del Valle logró la Indicación Geográfica y refuerza su identidad única

El queso de Tafí del Valle logró la Indicación Geográfica y refuerza su identidad única

El tradicional producto tucumano fue reconocido oficialmente por su origen y calidad, convirtiéndose en el primer lácteo argentino en obtener esta certificación que protege su autenticidad.

El queso de Tafí del Valle alcanzó un reconocimiento histórico al obtener la Indicación Geográfica (IG), una certificación que lo distingue por su origen y lo incorpora a un selecto grupo de alimentos argentinos con identidad territorial.

La aprobación fue otorgada por la Comisión Nacional Asesora de Indicaciones Geográficas y Denominaciones de Origen, tras un proceso que demandó más de 15 años de trabajo conjunto entre organismos públicos y productores locales. Este logro posiciona al producto tafinisto junto a otros emblemas nacionales como el salame de Tandil, el aceite de oliva mendocino y el cordero patagónico.

El valor diferencial del queso radica en su lugar de origen. Elaborado en Tafí del Valle, a más de 1.800 metros de altura, combina condiciones naturales únicas como el clima de montaña, la amplitud térmica y los pastizales autóctonos, que influyen directamente en la calidad de la leche y, por ende, en sus características de sabor, aroma y textura.

A estos factores se suma el conocimiento transmitido durante generaciones. Las técnicas productivas, heredadas desde la época de los jesuitas —quienes introdujeron la elaboración de quesos en la región en el siglo XVI—, se mantienen vigentes y evolucionan con el tiempo, consolidando una tradición que forma parte de la identidad cultural de los Valles Calchaquíes.

La obtención de la IG no solo protege el nombre “Queso de Tafí del Valle” frente a imitaciones, sino que también impulsa nuevas oportunidades de desarrollo económico, fortalece su posicionamiento en mercados de mayor exigencia y potencia su atractivo turístico. En este sentido, el producto se consolida como uno de los principales íconos de la provincia, protagonista incluso de la Fiesta Nacional del Queso, uno de los eventos más convocantes del verano tucumano.

Desde el Ente Tucumán Turismo destacaron que este reconocimiento suma valor a la oferta del destino, que incluye circuitos como la Ruta del Vino de Altura, la Ruta del Artesano y el Museo Jesuítico, invitando a los visitantes a descubrir la riqueza cultural y productiva de la región.