La medida rige desde la medianoche del 11 de julio por 15 días y busca garantizar el funcionamiento normal de los vuelos. El gremio ATEPSA anunció que acatará la resolución, aunque la considera ilegal y presentará un reclamo judicial. Además, convocaron a una movilización en Ezeiza.
El Ministerio de Capital Humano anunció este jueves la aplicación de la conciliación obligatoria en el conflicto entre los controladores aéreos y el Estado, lo que implica la suspensión del paro que iba a comenzar este viernes 11 de julio y se extendería durante varios fines de semana del mes. La medida, que regirá por 15 días, apunta a garantizar el normal funcionamiento de los servicios aéreos considerados esenciales.
A través de un comunicado oficial, la cartera dirigida por Sandra Pettovello explicó que la resolución fue tomada por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social en el marco del conflicto que involucra a la Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA S.E.) y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
La disposición obliga a las partes a retrotraer el conflicto al estado anterior al inicio de las medidas de fuerza. Por lo tanto, los trabajadores deberán prestar servicios con normalidad y la EANA S.E. deberá dejar sin efecto los despidos efectuados durante el conflicto, al menos mientras dure el período de conciliación.
Desde el gremio ATEPSA señalaron que cumplirán con la conciliación, pero manifestaron su rechazo a la legalidad de la misma, ya que aseguran que se trata de una instancia que ya había sido agotada. Además, anunciaron una movilización para este viernes a las 11 de la mañana en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
“El Gobierno nos notificó de la conciliación obligatoria. Vamos a acatarla, pero también vamos a presentar denuncias porque entendemos que esta decisión es ilegal. Por eso, convocamos a una movilización en defensa de nuestros derechos”, expresaron desde el sindicato.
El conflicto había generado gran preocupación entre pasajeros, aerolíneas y autoridades aeroportuarias, debido al impacto que podría haber tenido sobre los vuelos de cabotaje e internacionales en plena temporada invernal. Con esta resolución, al menos por dos semanas, se espera que las operaciones aéreas se desarrollen con normalidad mientras continúan las negociaciones.


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